Hete aquí...
en una página de las muchas que hay en el vasto océano en la red, entre islitas, archipiélagos y continentes mucho más transitados. ¿Qué haces aquí?Bueno, tampoco voy a echarte.
They (2): Elle
En octubre de 2020, la RAE admitió elle a su Observatorio de Palabras, plataforma donde los astrónomos lingüísticos documentan nuevos...
They (1): El gigante de la intraducibilidad
El filósofo austríaco Wittgenstein dijo una vez: «Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo» (Fernández Estañán...
Hackear o jaquear, esa no es la cuestión
Al hispanohablante se le recrimina por «hablar mal» cuando dice almóndiga, porque la palabra es albóndiga; cuando mezcla escuchar y oír...
De setas y sombreros
Yo nunca he dicho: «Este finde me voy al pueblo», porque no tengo uno. Lo que sí tuve fue una casita unifamiliar...
El traductor sabueso
El buen traductor es consciente de que un texto puede convertirse rápidamente en una escena del crimen. Cuando tropieza con....
Y sientes, por una vez, familiaridad
¡Cuántos meses han pasado! Llevaba desde junio con esta traducción y he disfrutado cada segundo. Incluso aquellos en los que...
Receta para una odisea traductológica
Traducir Citizen Sleeper está siendo toda una odisea. Mientras escribo esto, 28 de septiembre, llevo ya tres mesecitos trabajando en...
La juntaletras que junta estas letras es

Soy una estudiante de Traducción e Interpretación a la que le apasionan los idiomas, la lingüística, las obras audiovisuales y literarias y, cómo no, la traducción. El español es mi lengua materna, blando con destreza el inglés y estoy entrenando mi puntería con el italiano.Creé este sitio web para usarlo como repositorio de mis proyectos de traducción y, ya de paso, para compartir anécdotas y demás historietas acerca de mi experiencia con el mundillo de la traducción.En línea, respondo al nombre transparente SusaKen. Bajo este pseudónimo no tan anónimo publico proyectos de localización sin ánimo de lucro con dos objetivos: fomentar la accesibilidad lingüística y afilar mis habilidades... y divertirme. Me puedes encontrar en Instagram.Entre traducciones profesionales y por afición, he traducido más de
450 000 palabras.
Cada unidad que compone esa cifra ha contribuido a mi evolución en esta disciplina, me satisfaga menos o más el resultado de la traducción. Un artista escasas veces mira con buenos ojos sus obras más antiguas. Mi propósito es seguir aumentando esa cifra con las palabras de proyectos ambiciosos, hechos con pasión, criterio y respeto al texto original.
¡El CV sigue en el taller!

J. J. Grandville. «La femme est un petit animal folâtre, chimérique et voluptueux, mais l'homme n'est qu'un rouseau» en Scènes de la vie privée et publique des animaux (1842).
Aquí encontrarás mis parches, que traducen al español ciertos juegos sin una localización al español oficial en el momento en el que los realicé.Estos proyectos se hicieron sin ánimo de lucro y con dos fines principales: a) mejorar y afinar, así como demostrar, mis conocimientos y habilidades respecto a la traducción; b) promover la accesibilidad comunicativa y permitir a los hispanohablantes disfrutar de estas experiencias en su propia lengua.Todas las traducciones se han hecho manualmente, revisado y corregido. Si encuentras algún error, puedes comunicármelo por medio del siguiente correo:
[email protected].
Citizen Sleeper 2
Rol al borde de un sistema en crisis. Eres un androide fugado con un cuerpo maltrecho, una recompensa por tu cabeza y cero recuerdos. Consigue una nave y una tripulación y ponte al frente de ambas mientras navegas por Starward Belt. ¿Sabrás construir un refugio en las estrellas? (descripción al español oficial).

Publicación: 27-05-2026.Traducción, revisión y corrección: SusaKen (Carolina de la Torre).
Logo: SusaKen (Carolina de la Torre).
Si se usa un mando, ciertas guías de controles no estarán traducidas. Recomiendo usar teclado y ratón.
Este es la primera versión del parche sin revisión exhaustiva. Habrán ciertos textos con errores, sin traducir o truncados; estos serán corregidos en una futura versión definitiva.
Esta versión del parche traduce únicamente la sección inicial del juego, que incluye: la introducción en Darkside (Medialuz en la traducción), los eventos en la estación Hexport y la llegada a Far Spindle (Husillo Lejano). Una versión para traducir el juego completo está en proceso.
Citizen Sleeper
En este juego inspirado en los juegos de rol de mesa, te pondrás en la piel de un trabajador de una estación sin ley en los bordes de una sociedad interestelar. Sufre el capitalismo interplanetario, explora la estación, elige a tus amigos, huye de tu pasado y cambia tu futuro
(descripción al español oficial).
Si juegas el juego en Epic Games, el archivo que necesitas es "sharedassets0 [EPIC_V]" (dentro de la carpeta mencionada). Si no, el juego se cerrará automáticamente.
Muchas gracias a Darkgorexawe por proporcionarme la versión para Epic Games; la solución al problema se ha hecho mediante el uso de la IA Claude, sin agencia mía.Última actualización: 19-06-2026.
Publicación: 26-12-2025.Traducción, revisión y corrección: SusaKen (Carolina de la Torre).
Betatesting: mi padre.
Logo: SusaKen (Carolina de la Torre).
Ilustraciones: @patk_o0 en Instagram, Twitter y TikTok.
Agradecimientos a mis ninfas por gritar cada vez que me ponía con el troubleshooting y a todos los que pronunciaron su apoyo y entusiasmo durante el desarrollo de este proyecto.
Si se usa un mando, ciertas guías de controles no estarán traducidas. Recomiendo usar teclado y ratón.
No hay compatibilidad con Mac. El juego no inicia correctamente al instalar la traducción en estos equipos.
Incontables gracias a mi amiga, quien hizo estas ilustraciones para anunciar este parche:
DiarioThey (2): Elle
They (1): El gigante de la intraducibilidad
Hackear o jaquear, esa no es la cuestión
De setas y sombreros
El traductor sabueso
Y sientes, por una vez, familiaridad
Receta para una odisea traductológica
They (2): Elle
23 de mayo de 2026
En octubre de 2020, la RAE admitió elle a su Observatorio de Palabras, plataforma donde los astrónomos lingüísticos documentan nuevos cuerpos semánticos que pululan por las bocas de los hablantes, uno de los últimos bastiones del propósito descriptivista primordial de la institución. La acepción que se había registrado entre los hablantes era: «Pronombre de uso no generalizado creado para aludir a quienes puedan no sentirse identificados con ninguno los dos géneros tradicionalmente existentes».Y se montó la de Troya. Las llamas debían de ser monstruosas, porque la RAE, a los pocos días, retiró el vocablo de su plataforma, similar a cuando los astrónomos retiraron a Plutón del abanico de planetas. Al menos la explicación que dieron ellos fue detallada; la institución lingüística justificó el cambio solo alegando que su inclusión en el Observatorio provocó «confusión».Actualmente, a fecha de mayo de 2026, la única acepción de elle que su Diccionario incluye es la de ‘femenino. Dígrafo ll y sonido que representa’. Ninguna autoridad de la lengua acepta el pronombre elle o el sufijo -e para romper la gramática binaria de la -o y la -a, pero es evidente que estos usos han calado en los hablantes. Me he rodeado de colegas estudiantes de traducción y profesionales del gremio que emplean estos marginados de la lengua. Pero nosotros nos guiamos por el uso que se les da en ciertos círculos a estas no palabras: los de les desviades, las feminazis, los inválidos, los alienígenas. Todo esto dicho por alguien que peca de ser todo ese abanico irisado.Pero no es la lengua lo que impide al impronunciable expresarse —ya he argumentado contra la idea de que la lengua canaliza el pensamiento (1) y expuesto la mutabilidad indomable de la lengua (2)—. Nada es intraducible, y menos los conceptos a la palabra.En Citizen Sleeper, me enfrenté, debido a los personajes Sabine y Peake, a una acepción aún no aceptada por los paladines de mi lengua: el pronombre they referido al género no binario. Pero en definitiva prospera en las mismas comunidades lingüísticas que necesitan usarla: las personas que no se identifican con los pronombres él o ella —him o her—, y los profesionales con la labor de traducir su existencia.El ensayo académico más profundo sobre esto en traductología hispana es el de Ártemis López, une traductore profesional que, entre otras muchas aportaciones, desarrolló una metodología para traducir textos no binarios (aquellos con marcas de género fuera del masculino y el femenino). Expone dos métodos principales: el lenguaje no binario directo (LND) y el lenguaje no binario indirecto (LNI). El segundo se basa en «modificar la frase para evitar todas las manifestaciones de género, ya sea eligiendo palabras neutras o cambiando la categoría gramatical».Yo me decanté por el primer método, explicitar el género no binario, dejar evidente su presencia y echar por tierra las ambigüedades e interpretaciones. «Un documento con LNI y uno con LND transmiten mensajes diferentes: el primero podría incluirnos o podría ser un accidente, pero el segundo entra de lleno en la inclusión».López también repasa los morfemas más usados para lograr esto, entre los que se encuentra la e. Y este uso no es nuevo, lleva existiendo desde los 70 y, viendo el panorama, se aleja cada vez más del olvido, sin duda gracias también a las traducciones oficiales hechas por profesionales que consideraron importante trasvasar la representación de las identidades no binarias con el velo de la ambigüedad subido, dejando al aire todos sus brillos y surcos. El artículo Tú, yo, elle y el lenguaje no binario cita algún ejemplo, léalo, es realmente interesante. Todo lo que yo he expuesto, le autore lo desarrolla con más palabras y una mayor densidad de contenido.A la deriva, porque la RAE y la Fundéu no trazaron ruta alguna, los hablantes me sirvieron de faro, los profesionales cartografiaron los usos y propusieron sus propias rutas, que se desvían de las principales, de las comerciales, de las tradicionales. Virar por estos caminos que explicitan estas realidades incomoda al acomodado y subraya al impronunciado: un auténtico arte. Naveguemos por estos lares sin miedo a las nuevas expresiones, porque, por muchos aparentes detrimentos y decadencias, nada que sea una lengua es ininteligible. Adentrémonos a la nueva lengua —o a su forma reinventada— por ellos, por ellas, por elles, por los más que podrían aparecer y quienes espero que lo logren.Bibliografía
RTVE. (28 de octubre de 2020). La RAE incluye el pronombre "elle" en su nuevo Observatorio de Palabras.RAEinforma. (1 de noviembre de 2020). Gracias por su interés. Debido a la confusión que ha… X/Twitter.DE LA TORRE, C. (16 de mayo de 2026). They (1): El gigante de la intraducibilidad. Juntando Letras.DE LA TORRE, C. (9 de mayo de 2026). Hackear o jaquear, esa no es la cuestión. Juntando Letras.LÓPEZ, A. (19 de noviembre de 2019). «Tú, yo, elle y el lenguaje no binario» en ASETRAD La Linterna del Traductor.
They (1): El gigante de la intraducibilidad
16 de mayo de 2026
El filósofo austríaco Wittgenstein dijo una vez: «Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo» (Fernández Estañán, 2019). Esta frase alude a la creencia de que nuestro pensamiento lo determina la lengua que hablamos; es decir, el individuo comprende la realidad mediante conceptos que puede expresar, por lo tanto, es la misma lengua la que canaliza nuestra percepción. Esto es lo que llamamos determinismo lingüístico.No hay que confundirlo con el relativismo lingüístico, o la hipótesis de Sapir-Whorf, que propone que el pensamiento se desarrolla de formas distintas según la lengua que se habla; una misma realidad o idea, presuntamente universal, se conceptualiza de formas distintas en las diferentes comunidades lingüísticas. Un ejemplo de esto serían goluboy y siniy, vocablos del ruso que distinguen dos tipos de azul, el azul claro y el azul intenso, respectivamente. Aquí, la lengua influye en el pensamiento, no lo determina.El determinismo, con su proposición lapidaria, asesina la traducción al llevarnos a una conclusión lógica: habría ciertos conceptos que son únicos a una respectiva lengua porque es solo en ella donde existe la palabra que lo denomina, como sería el caso de la saudade del portugués, cuyos sinónimos más próximos en nuestra lengua son nostalgia o morriña. Esto implicaría que estos mismos conceptos son verdaderamente intraducibles.Ocurre algo similar con las palabras que refieren a personas. Uno de los mayores quebraderos de cabeza a primera vista intraducibles es el pronombre personal they del inglés. Este se puede emplear de tres formas: (a) pronombre del plural sin marca de género, (b) pronombre del singular de género ambiguo, (c) pronombre del singular de género no binario. Es solo gracias al contexto que sabemos qué uso se le está dando en una frase.En el caso de Citizen Sleeper, los usos aparecen, respectivamente, con hablantes que se interpretan como un colectivo, como una empresa o institución (uso a); con el personaje protagonista, un androide con un género sin especificar (uso b); y con los personajes Sabine y Peake, dos humanos de género no binario explícito (uso c). El problema con cada uso de they es que ninguno tiene un equivalente exacto en español.La RAE nos dice que existe el masculino genérico, ese que usamos para incluir a todas las personas, independientemente de su sexo o género, como «los lectores» o «el individuo». Sin embargo, no se desprenden de esa marca masculina ni en la morfología ni en el uso que se les da en los determinados contextos (pragmática). Es una inclusión cuántica, que solo existe al leer y que cada uno interprete a quiénes incluye. Por eso ha ganado terreno, en el discurso institucional, eso del todos y todas, el nosotros, nosotras y nosotres; no es lo mismo insinuar que explicitar.Tampoco tenemos un pronombre para referirnos a una persona cuando no sabemos su género, porque todos ellos tienen marca y, por lo tanto, estaríamos presumiendo una identidad concreta. Y ya díganme si hemos asentado —esto en el sentido de que alguna autoridad de la lengua lo haya reconocido como parte de la misma, bien en sus diccionarios, bien en cualquier otra obra— algún sufijo que refiera a un género ni masculino ni femenino, o ninguno.Estimado lector, lectora, lectore o individuo leyendo este artículo, ¿entiende el concepto del no binarismo a pesar de hablar una lengua de estructura estrictamente binaria, cuya gramática se ve supeditada a la o y la a? ¿Entiende eso de «persona cuyo género no conocemos» o «colectivo conformado por más de un género»? (Atención a mis palabras, pues fueron elegidas con cautela. No les pido comprender, algo mucho más profundo e íntimo, sino entender).Reculo unos párrafos y vuelvo con la saudade. Este bello vocablo portugués se refiere a un sentimiento de soledad y añoranza por algo que guarda distancia entre ese algo y la persona, y que es, siempre o en la situación, inalcanzable; la diferencia respecto a nostalgia o morriña reside, más que en el sentimiento, en el peso cultural que tiene en las comunidades lusófonas, en su literatura e imaginario colectivo.
Aunque, descartando completamente la propuesta del determinismo, la lengua sí que influye en el pensamiento, menos como una mirilla claustrofóbica y más como una cristalera tintada: eso sin duda.Nada me es intraducible; soy de mente abierta y esgrimo la lengua de Cervantes, la antítesis de la pobreza prosaica, solo hay que saber afilar su hoja y dominar su versatilidad para reflejar el abanico variopinto de realidades. Como caballeros de lanza y corcel rocinante, los defensores de la intraducibilidad ven gigantes en La Mancha.Bibliografía
«Relativismo lingüístico» en Atienza Cerezo, E., et al. Diccionario de términos clave de ELE. Instituto Cervantes. Recuperado el 4 de abril de 2026.FERNÁNDEZ ESTAÑAN, M. (2019). Taller de traducción, Guía práctica y poética para la traducción de libros de inglés al español. Alba.AMANTE, S. (23 de marzo de 2026). «Saudade as a Cultural Concept», en aa. vv. Encyclopedia.
Hackear o jaquear, esa no es la cuestión
09 de mayo de 2026
Al hispanohablante se le recrimina por «hablar mal» cuando dice almóndiga, porque la palabra es albóndiga; cuando mezcla escuchar y oír como si fuesen gemelos indistinguibles; cuando dice paper en vez de artículo científico; cuando pronuncia período como periodo; o cuando dice que un manual es fiable, porque solo una persona puede ser fiable y las cosas son seguras. ¡Ah!, pero, en efecto, algunos de estos errores de la lengua ya han sido aceptados por la RAE.Y por mucho que la Fundación del español urgente siga andando a la gresca con las barbaries léxicas, la extensión de su poder solo llega a sus propias publicaciones y los profesionales de la lengua que viven en clausura, negándose a convivir junto a las novedades hasta que llegue una nueva edición del libro sagrado que diga que ya se puede decir jueza —los más puristas, aun así, seguirán insistiendo con que «se dice la juez», equiparando a Su Señoría a la nuez—.Me han enseñado muchos profesores y he escuchado a muchos profesionales del gremio, y he llegado a la conclusión de que esto de «hablar bien» y usar un «español correcto» es, para que nos entendamos, un lío de tres pares. Hice bien en tener esto claro antes de comprometerme con la traducción de Citizen Sleeper, porque la cantidad de anglicismos, calcos y neologismos que se encuentran en la ciencia ficción —un calco en sí (más bien violento) de science fiction— parece ser tan ingente que aún no parece existir un consenso entre las autoridades de la lengua y los escritores de esta literatura que deje claro cómo debemos tratar los traductores estos raros, y a su vez abundantes, especímenes.¿Sabían que el Diccionario prefiere que escribamos hackear como jaquear? Como profesionales, debemos atender a lo que prefieran los excelentísimos lingüistas de la Real Academia Española.Dirijámonos al corpus monolingüe de esta institución, el CORPES, para ver en qué se basa este favoritismo. El préstamo crudo, con h inicial y k antes de e, tiene una frecuencia absoluta de 503, 1,13 por millón al normalizarla; el préstamo adaptado, con j y qu antes de e, tiene una absoluta de 90, y 0,2 por millón. Solo en españa, tenemos una frecuencia normalizada de 1,11 frente a 0,04.Visitemos ahora Google Ngram, una herramienta que permite buscar la frecuencia de uso de una palabra en todos los libros disponibles en Google Libros; es decir, nos mostrará el uso que el escritor promedio le da. Si escribimos ambas palabras, nos devolverá un gráfico en el que podremos ver que, a fecha de 2014, el préstamo crudo se emplea siete veces más que el adaptado. El pobre está por los suelos.Vamos, que tanto el corpus de la RAE como el de Google nos dicen que los escritores hispanohablantes prefieren acompañar el hackeo con un whisky sobre la mesa a jaquear con un güisqui.Bueno. Entonces, se dice hackear, ¿no? Aquí lanzo la respuesta comodín que es, pienso que de forma consensuada, el eslogan de la traducción como disciplina: «depende del contexto». Si un profesional considera que su lector meta, para quien escribe, recibirá jaquear como quien le dice que el Sol sale por el este, probablemente así lo escribirá; pero si cree que puede tolerar la ruptura —a este punto no tan extraña— del extranjero, tal vez que se quede con hackear.Tanto en trabajos de traducción para la carrera o para voluntariado, pocas veces me he encontrado en la situación de hacerle caso al prescriptivismo de la RAE sin reflexionar, solo lo hago cuando estoy con labores de corrección —los correctores son los más puristas en cuanto al uso «correcto» de la lengua; y están orgullosos de ello, porque lo exhiben con su título—.La realidad es que la lengua no es una bestia que domar o una mascota perdida a cuyo dueño hay que encontrar. Se trata de algo mucho más complejo, un fenómeno que no responde a los caprichos de ningún lingüista, profesional o diletante. Pese a los incontables intentos rutinarios de frenar o modificar su evolución, no deja de transformarse y sobrecogernos con cada nueva forma que se desvía de la tradición, con cada nuevo préstamo que viene desde allende nuestras fronteras para quedarse, con cada nueva acepción convertida en aceptación a regañadientes, con cada neologismo que encanta a media España y escandaliza a la otra.No son reprochables los halagos ni las críticas hacia una nueva prueba de que la lengua muta constantemente en su eterno florecimiento, pero, por mi punto de vista documentado que en tinta digital orgullosamente reflejo, fulmino con los ojos incrédulos a cualquiera que espeta eso de que usar ciertos vocablos es «hablar mal», que son estos pecadores de la lengua los que la empeoran o, válgame Reverte, detruyen. Pasó con almóndiga, con paper, con periodo y con fiable y, curiosamente, con muchas formas que indican el género femenino, como jueza o capitana. El conflicto que esta clase de palabras provoca en los hablantes, las que nacen problemáticas y malformadas, sigue siendo altamente polémico, yo soy testiga de ello.Si algún hablante me muestra la evidencia de cuál es la lengua española correcta, hecha y derecha, castellana como ella sola, más pura que María, y de por qué es todo ello, entonces me apearé de mi burra, entonaré los mea culpas, y volveremos a la edición del Diccionario de la lengua española correcta, o a la obra prescriptiva que considere oportuna.Voy a parafrasear la oración de cierre del libro del excelentísimo Gómez Font, Errores correctos, que fue indispensable para encontrar los ejemplos de usos deleznables del español que he citado: «Todas las erratas de este artículo han sido colocadas estratégicamente».
De setas y sombreros
02 de mayo de 2026
Yo nunca he dicho: «Este finde me voy al pueblo», porque no tengo uno. Lo que sí tuve fue una casita unifamiliar de piso doble con una bodega rebosante de conservas añejas que puedo hasta oler mientras escribo esto y un patio con dos sillas cojas de plástico blanco medio roído y un huertecillo de tomaticos, con discos pendiendo de un hilo y un búho de cabeza giratoria. Eso, estimado lector, es mi experiencia en todas las ciencias relacionadas con la vegetación.Pero si quería terminar Citizen Sleeper, juego en el que conoceremos a mercenarios, delincuentes, manitas, informáticos o, lo que más nos atañe en este artículo, botánicos, no podía permanecer cómoda entre edificios de ladrillo rubro y hormigón ardiente, traduciendo a través de mi ventana sin molestarme en salir.El traductor que jura el juramento jerónico aspira a que su pericia literaria iguale la del autor primordial. Si no entiende lo que escribe, se convierte en un escribidor, un espejo deformante en una feria pueblerina donde el texto deja de ser él mismo. Pero yo hice ese juramento. Así que debía bajar y adentrarme en la frondosidad húmeda de la Vía Verde (Greenway, en inglés), impregnarme de ella y comprenderla como el protagonista —y el jugador— hace.Entre las hojas verdes y el mantillo fértil, la directora del programa de botánica, Riko, nos pedirá recolectar matsutakes, girolles y clubhead caps: tres hongos cuyos nombres debemos traducir, idealmente usando los ya asentados en la micología (el estudio de los hongos).El primero fue sencillo. Si estamos familiarizados con las lenguas «primarias» del mundo nos sonará a un vocablo propio de una lengua asiática, en concreto el japonés. Tras consultar cierta guía de comercialización de hongos publicada en España, di con nuestro querido matsutake, que se llama exactamente igual en español.Lo bonito de tener una buena fuente documental es que, al igual que nos soluciona un problema particular, también suele servir para solucionar muchos otros. Pero esta guía era monolingüe, así que no puedo escribir girolle y esperar encontrar algo. Confieso ahora, con la cabeza en alto, mi mayor pecado como documentalista: usé la Wikipedia. Es lo que pasa cuando se sabe menos que nada sobre un campo. Pero ruego piedad: jamás la he usado como fuente, más bien como un cartelito en forma de flecha que me indicaba por donde tirar en la red laberíntica de (des)información. Las traducciones potenciales que me dio fueron rebozuelo y chantarela. En la guía aparecía como esta última, así que con esa me quedé.Por último, pero no menos oculto: clubhead cap. Si buscamos este nombre —siempre entre comillas para que el buscador sepa que queremos solo coincidencias con esas palabras y en ese orden exacto—, no nos devolverá ningún resultado, al menos ninguno relacionado con hongos. Podemos asumir que esta especie de hongo es ficcional y solo existe en el universo del videojuego. Analicemos, pues, su nombre. Si lo dividimos, obtenemos dos palabras: clubhead, que se refiere a la cabeza del palo de golf, con la que se golpea la pelota; y cap, la parte más ancha del hongo que sobresale de la tierra, el «sombrero» o «píleo». Como «sombrero de cabeza de palo de golf» suena, a mi parecer, horroroso, me inspiré en los nombres de las demás especies en la guía y concluí con «píleo cabezudo» —dejo que sean los lectores quienes hallen si es una buena traducción—.Como buenos recolectores, ya tenemos nuestros matsutakes, chantarelas y píleos cabezudos. Y, para los amantes de la micología o los curiosos, recomiendo echarle un vistazo a La seta del fin del mundo de Anna Tsing, el libro que inspiró muchos aspectos de Citizen Sleeper. Además, tiene a nuestro querido matsutake como seta protagonista.
El traductor sabueso
25 de abril de 2026
El buen traductor es consciente de que un texto puede convertirse rápidamente en una escena del crimen. Cuando tropieza con una palabra que le es desconocida, lo primero que hace es parar, llevarse las manos a la cabeza y poner el grito en el cielo: «¡¿Qué hace esta, interrumpiendo mi trabajo?!».
Después respirará profundamente y sacará a relucir sus dotes detectivescas para identificar esta voz ignota.Por lo general barajará tres opciones: que se trate de un cultismo, un término o un neologismo, y es responsabilidad suya descartar sospechosos hasta dar con el culpable.A mí me tocó sacarme la gorra de caza y dar una calada a mi pipa à la Conan Doyle al traducir una de las primeras escenas del personaje Castor, un analista de datos más bien críptico en los conflictivos Barrios Bajos (Lowend, en inglés) que nos invita a jugar una partida de «tavla».En una escena se nos explica un poco este (¿esta?) tal tavla. Se ponen dos personas en los extremos de un tablero, cada una con su propio equipo de fichas, que pueden ser blancas o negras, y comparten un dado que determina el movimiento. Hay dos estilos de juego, bien ofensivo, o bien defensivo —nada de ir a las bravas como uno hace en el Parchís—.Una ayuda aún mayor fue la ilustración de Castor en el juego: un tablero alargado con figuras triangulares por las que se desplazan fichas circulares. Gracias a nuestro conocimiento de la cultura popular, atribuímos este diseño de tablero al backgammon, cuyas reglas y estilo de juego estratégico encajan con lo que hemos descrito.El backgammon, como tal, es bastante joven: nació hace cuatro siglos como back-game o, en el inglés del siglo XVII, book-game —el tablero se cerraba como un libro—. Pero si nos alejamos en el tiempo o hacia otras zonas geográficas, podemos identificarlo bajo distintos vocablos como tawle o tawla en árabe; tablas reales en el español peninsular; tables en el inglés británico, antes de que la destronase backgammon; tavli en Grecia hasta la actualidad; o tabola en muchas culturas en todo el mundo. (Veo oportuno subrayar que muchas de estas denominaciones —si no todas— se refieren a variaciones geográficas del juego que entendemos hoy por backgammon, que es una variación en sí).Recorrida esta odisea etimológica sin aún avistar mi palabra más buscada, concluyo que estoy ante un neologismo. Una navaja de Ockham. Tavla es tavla, un juego de mesa típico de los Barrios Bajos que se juega con chatarra como fichas, y cuyo nombre se inspira en el abanico que hemos mencionado. Es así como se logra traducir bien una realidad que no existe.Ahora, si desde un principio hubiese consultado el libro oficial The Art of Citizen Sleeper —me olvidé de que lo hube comprado—, habría leído lo siguiente:«Backgammon, tabla (o tavla en el universo de Citizen Sleeper) es un juego con un rico simbolismo. El tablero representa un año; cada lado contiene doce puntos por cada mes del año; los veinticuatro puntos representan las horas en un día; las treinta fichas representan días del mes; la suma de lados en los dados representa los siete días de la semana; los colores de cada equipo de fichas que contrastan representan el día y la noche» (p. 45).Bibliografía
Fajardo-Acosta, Fidel. (2015). «The King is dead, long live the game: Alfonso X, el Sabio, and the Libro de açedrex, dados e tablas» en University of California, eHumanista: Journal of Iberian Studies (vol. 31), pp. 489-523.Irineo Fuentes, Oscar. (2006). Jugador Inteligente de Backgammon. Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional.
Y sientes, por una vez, familiaridad
26 de diciembre de 2025
¡Cuántos meses han pasado!Llevaba desde junio con esta traducción y he disfrutado cada segundo. Incluso aquellos en los que me he pasado tirándome de los pelos porque no encontraba un buen equivalente al español o porque el parche no se aplicaba o porque no sé qué. Y esto aún no ha acabado. Aún queda por traducir el DLC gratuito y ese es un buen cacho de texto. Pero paciencia y barajar, que, ante 90 000 palabras, lo que queda no es sino un pequeño epílogo.Este parche salió de mi pasión por Citizen Sleeper. Cuando lo terminé, allá en el verano de 2025, me maravilló su calidad artística, sobre todo en el apartado narrativo. Las palabras que leía me sumergían en esta sociedad poscapitalista, en ese Ojo de Erlin, al borde del sistema y a punto de perecer, pero tan rebosante de actividad, de caos y de vida. Enseguida supe que este juego le gustaría a ciertas personas que conozco, pero ¡qué pena que solo estuviese en inglés!Así que me puse manos a la obra. Quería abrir este juego a aquellos que no podían acceder a él tan fácilmente; además, así curtía mis habilidades traductoras y ponía en práctica toda la teoría que aprendía en la universidad.Pero hacer accesible el juego a los hispanohablantes monolingües no fue mi única motivación. O, al menos, había matices. De haber sido así, no me hubiese molestado en hacer una traducción entera cuando ya existían parches al español hechos con traductores automáticos y revisados.La clave de la cuestión es eso: parches al español hechos con traductores automáticos. Y, oye, que estoy a favor de que una persona use estas herramientas para consumir una obra a la que, de otra forma, no podría por falta de conocimiento del idioma original o porque sencillamente la quiera disfrutar en su propio idioma.Mi motivación yacía no en un desdén hacia la traducción automática (TA), sino en el hecho de que los resultados de estos procesos, carentes de pensamiento crítico —los sistemas de TA repiten patrones en la lengua más que escoger palabras a conciencia de lo que significan o conceptualizan—, dan lugar a traducciones menos que satisfactorias para ciertos textos, sobre todo los más literarios, como es el caso de Citizen Sleeper.Yo sentía que este juego, esta historia, necesitaba una traducción que le hiciese justicia. Una que suscitase los mismos sentimientos que suscita el texto original. Una que mantuviese la voz de los personajes. En esencia, un trasvase del inglés al español que no sacrificase la calidad artística por la accesibilidad lingüística, sino que las casase.Y ¿lo habré conseguido? La comunidad es la única que puede responder a ello.
Receta para una odisea traductológica
28 de septiembre de 2025
Traducir Citizen Sleeper está siendo toda una odisea. Mientras escribo esto, 28 de septiembre, llevo ya tres mesecitos trabajando en este pequeño mas ambicioso proyecto, y todavía no hacen más que amontonarse los días, las semanas y, muy posiblemente, los meses.Esto no es una traducción profesional, ¡ni mucho menos! Cada vez que reviso lo que escribí el día anterior veo todos los errores habidos y por haber, y alguno se me quedará por ahí suelto; y una buena parte del texto la traduje con mucha, pero que con mucha ligereza. ¡Mi profesor de Documentación aplicada me comería viva!Pero por algo es una traducción de aficionada (o fantraducción, si preferimos el calco mal adaptado del inglés). Y, siendo franca, prefiero equivocarme cien veces en un proyecto personal y hecho por pura pasión a cometer un error catastrófico en un encargo profesional. Esta traducción, pues, podría contener errores —y, seguramente, los tenga— que se nos hayan pasado a mí y a los amables testers, que han invertido su tiempo en ayudarme a finiquitar esta traducción; refleja mi (des)conocimiento sobre el proceso de localización.Con este proyecto también estoy poniendo en práctica lo que he aprendido y estoy aprendiendo durante mis estudios académicos. Y dentro de unos años, cuando me halle al final de la carrera y este proyecto sea un punto de comparación, podré decir con mucho orgullo: «Pero ¡¿cómo pude escribir eso?!».Con todo ya dicho, publicaré este proyecto de localización, preparado con 4 cucharadas de labor documental; 1 pizca de revisar lo recién revisado; 1 trozo de indecisión entre las traducciones posibles por cada gramo de frase hecha; y, cómo no, 1 litro de pasión y mimo.
ENA: Dream BBQ
Encarna a ENA en una experiencia con entornos surreales y personajes inexplicables, en este nuevo mundo de locos.
Última actualización: 06-08-2025.
Publicación: 06-06-2025.Traducción, revisión y corrección: SusaKen (Carolina de la Torre).
Betatesting: BIGTITTIES en Steam; @patk_o0 en Instagram, Twitter y TikTok.
Logo e ilustración: @patk_o0.
Agradecimientos a mi padre por ayudarme con el código.
Debido a problemas con los archivos del código del juego, no he podido aplicar correctamente el diálogo traducido de un personaje.
Los gráficos siguen en inglés.
No hay compatibilidad con Mac. El juego no inicia correctamente al instalar la traducción en estos equipos.
Dejo por aquí la maravillosa ilustración que hizo mi amiga para anunciar la traducción:












